Bustos Avendaño, J. I., Chacha Verdugo , J. J., & García Ortega, M. E. (2022) 4
https://doi.org/10.55204/scc.v1i1.e8
Otro fármaco aplicado como segunda línea es el romiplostim, el mismo que tiene una respuesta de
mayor efectividad en un mayor número de pacientes, cabe recalcar que el mismo consigue una normalidad
del recuento especifico de las plaquetas luego de aproximadamente 36 meses. (6-8)
Por medio del estudio descriptivo cuyo eje de desarrollo fue el tratamiento de la PTI, tenemos que
el fármaco dentro del grupo de segunda línea, que mostro una gran efectividad con respecto a las demás
alternativas, fue el Romiplostin, tal como menciona Campos et al., acorde a los estudios y ensayos de tipo
clínico encontrados en una fase 3, han demostrado que existe un alto grado de seguridad, así como eficacia,
cabe recalcar que esto se observó a largo plazo, con respecto a los demás tratamientos que han sido
aplicados como una segunda línea para el manejo de la PTI, por lo cual plantea que la esplenectomía debería
ser llevada cabo en menor medida. (1)
Dentro de este mismo contexto, Monteagudo et al., menciona que la esplenectomía, resulta ser la
mejor alternativa de segunda línea si se busca tener un tratamiento a largo plazo y evitar la administración
de fármacos por un lapso aproximado de 10 a 15 años, y posteriormente dar un manejo mediante ciertos
medicamentos que ayuden a evitar una recaída de esta patología. (2)
En tanto que Donato et al., manifiesta que a pesar de que la esplenectomía, brinda una serie de
beneficios, a su vez trae consigo varios riesgos que pueden generar un mayor daño que un beneficio para
un paciente, sobre todo en aquellos cuya edad es mayor a los sesenta y cinco años. (3)
Por otro lado, como De Souza et al., el uso de anti-D, representa una gran alternativa para tratar esta
patología, no obstante, cabe recalcar que la misma tiene una relación directa con la dosis que se emplea, y
además su tiempo de efectividad es limitado en comparación con los demás tratamientos de segunda línea.
Algo de importancia, es el análisis de casos en los cuales esta patología, está asociado con la
presencia de otra enfermedad, por ejemplo cuando coexiste con una infección dada por el VIH, en esta
condición, como menciona Blickestein, con base a los resultados obtenidos en los pacientes, en los cuales
se aplica un esquema de forma específica, tenemos que mostró una gran efectividad y de igual manera una
seguridad, el uso de antirretrovirales, que van combinados con el empleo de corticoides, y a ello se le sumó
anti-D, obteniéndose resultados que mostraron una importante mejoría en el cuadro clínico de los pacientes
que presentaban estas condiciones. (6,8)
Y, por último, como nos manifiesta Rajeev et al., con base a un estudio que fue llevado a cabo en el
año 2021, la esplenectomía sumada con los antirretrovirales, muestra un mejor grado de supervivencia para
los pacientes que padecen estas dos patologías al mismo tiempo. (10)
4. CONCLUSIONES
Con referencia al primer objetivo, se analizó a detalle los diferentes tratamientos que son empleados
como una 1° línea, en lo que corresponde al tratamiento de la PTI, de lo cual debemos destacar que es
fundamental identificar en que pacientes podemos utilizar como tal cada una de las alternativas disponibles,
destacando la metilprednisolona, la cual acorde a nuestro punto de vista es el medicamento que muestra